viernes, 4 de noviembre de 2011

DIÁLOGO CON EL MAR




Viejo mar,
hace tiempo que no hablamos de la noche,
las algas fosforescentes,
aguas vivas translúcidas,
luciérnagas marinas,
gaviotas y pescadores que regresan,
barcos y tormentas.

Viejo mar,
hoy quiero reconciliarme contigo,
brindar el acético vino que hace tiempos
acordamos probar,
vino elíxir de recuerdos
para que no olvidáramos nada 
así podrás recordar cada una
de mis noches de nostalgias
cuando vengo a verte,
mis torpes desvelos
aguardando el llegar de sirenas,
los arribos de barcos, desiertas sus redes,
gaviotas heladas perdidas en su vuelo
en noches sin norte ni oriente,
monstruos apacibles varados en tus orillas
que llegaron malheridos a descansar de la vida,
marineros en tus balcones negando el tiempo
para no decirte adiós.


Viejo mar,
Quiero ser marinero,
quiero una noche también morir en tus balcones
para nunca decirte adiós,
para que seamos uno,
tú y yo,
viejo mar.

1 comentario:

Unknown dijo...

Que privilegio tiene el mar de ser tu acompañante,solo sabe escucharte y quedarse en la quietud de tus profundas y sabías pláticas.